Una reflexión parcial sobre el parcial

Habiendo hecho ya la evaluación de medio término de la cátedra, quería compartirles algunas impresiones sobre el primer parcial. En primer lugar, menos de la mitad de los inscriptos en el curso se presentó a rendir. A partir de elementos comentados en la evaluación antes mencionada, resulta claro que much@s calcularon mal los tiempos, se les complicó con otras materias, o bien aparecieron una serie de problemas personales. Pues bien, nada grave, en principio.

Sí es importante reflexionar sobre el tema del mal cálculo del tiempo, ya que parece haber respondido a distintas cuestiones. Mientras que se rescata y valora que las clases son entretenidas y comprensibles, también vari@s notaron que la bibliografía era más complicada de lo esperado, y en otros casos que aparecían temas que apenas habían sido desarrollados en clase. Nuestra explicación es que andamos en búsqueda de un equilibrio entre brindar al detalle todos los contenidos, o más bien centrarnos en una presentación general dejando en sus manos la profundización y el estudio.  Sería muy difícil mantener el tenor y la dinámica de las clases actuales (con trabajo en grupo, discusiones, prácticos, etc.) y profundizar cada punto de la bibliografía.

Comentamos antes que una de las opiniones en la evaluación decía que  “me cuesta interpretar los textos, me acostumbré a que los profes los expliquen“…  Esto me hizo recordar un cuento leído hace tiempo:

El Maestro sufi contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre entendían el sentido de la misma…

–         Maestro – lo encaró uno de ellos una tarde. Tú nos cuentas los cuentos pero no nos explicas su significado…

–         Pido perdón por eso. – Se disculpó el maestro – Permíteme que en señal de reparación te convide con un rico durazno.

–         Gracias maestro.- respondió halagado el discípulo

–         Quisiera, para agasajarte, pelarte tu durazno yo mismo. ¿Me permites?

–         Sí. Muchas gracias – dijo el discípulo.

–         ¿ Te gustaría que, ya que tengo en mi mano un cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más cómodo?…

–         Me encantaría… Pero no quisiera abusar de tu hospitalidad, maestro…

–         No es un abuso si yo te lo ofrezco. Solo deseo complacerte… Permíteme que te lo mastique antes de dártelo…

–         No maestro. ¡No me gustaría que hicieras eso! -se quejó, sorprendido el discípulo.

El maestro hizo una pausa y dijo:

–         Si yo les explicara el sentido de cada cuento… sería como darles a comer una fruta masticada

Pues bien, por aquí va nuestra idea.  Si todo lo diéramos explicado y masticado, ¿qué dejaríamos para la auto-comprensión y el aprendizaje? Vale decir, nosotros podemos enseñar mucho, pero nos es imposible asegurarnos que ustedes aprendan. Es como la imagen de llevar a alguien con sed hasta una fuente con agua; hasta ahí llegamos nosotros, pero el beber ya no corre por nuestra cuenta. La tarea de estudio (con su parte pequeña de memoria y su parte grande de comprensión) es el agua que cada uno debe beber con su esfuerzo y sus capacidades.

Vinculado con lo anterior, pero distinto, rescatamos  ese otro punto de sinceridad que apareció en la evaluación en el siguiente testimonio: “Algunos temas son vistos demasiado velozmente, y cuesta entenderlos… si bien igualmente no pedí consulta“.  Frente al tema de la velocidad en la presentación de los temas, al igual que en lo que respecta al uso de vocabulario muy técnico, lo que corresponde es preguntar, pedir que se repita, solicitar un ejemplo, pedir un sinónimo de la/s palabra/s que no se entienden.  Hasta ahora el curso está en deuda con nosotros en no darnos ni una vez el regalo de esa frase que tanto nos gustaría escuchar: “no entiendo, podrías explicarlo de nuevo“.  Creo que el día que la escuchemos vamos a tener que contener las lágrimas de la emoción…

El punto de no pedir consulta se puede poner a la par del de no hacer preguntas cuando tuvieron la oportunidad. Claro, para hacer preguntas sobre los temas habría que haberlos tenido leídos al menos, lo que el tema “tiempo” parece que complicó en much@s.   ¿Recordarán cuando en una de las primeras clases dijimos que si le dedicaban a la materia 15 minutos durante los cinco días hábiles de la semana seguro que la podrían rendir con éxito en Julio? No hace falta dedicarle luego un atracón de dos semanas, basta con pequeñas dosis diarias.  Pero en fin, cada uno come… eh, estudia, como puede y quiere.

El jueves 14 de Junio es el día del recuperatorio del parcial.  Volveremos a evaluar la primera mitad de la Unidad 1 (1.1 y 1.2), toda la Unidad 2 y toda la Unidad 3. Lo bueno de esto es que aprobando este parcial ya tendrían 3/4 de la asignatura vista, y estarían a punto de caramelo para rendir pronto la materia ;).  Por otro lado, ya saben el tipo de preguntas que hacemos y qué nos interesa que profundicen del programa.  La posibilidad de consulta y preguntas sigue abierta.  Aquellos que aprobaron en el parcial sólo una unidad, rinden en el recuperatorio la unidad 3 más aquella que ahora no aprobaron.

Finalmente, las notas actualizadas de prácticos y parciales podrán ubicarlas en este link…

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